La apuesta española por el conocimiento

La apuesta española por el conocimiento
Los fondos europeos han impactado con fuerza en la apuesta española por el conocimiento. El sector público estatal dispuso en 2021 del mayor presupuesto de la historia para Investigación, Desarrollo, Innovación y Digitalización (I+D+I+d), con un total de 12.454 millones de euros, un 76% más que en 2020 (5.387 millones adicionales). La tasa de ejecución fue del 61% (nueve puntos porcentuales más que en 2020). Esto significa que la llamada Política de gasto 46 ejecutó el año pasado 7.565 millones de euros (4.000 millones más que el año previo), registrándose el tercer mayor dato de la serie temporal (tras 2008 y 2009).

Esta información parte de un análisis de la Política 46 publicado hoy por la Fundación Cotec y EY. El estudio parte de los datos publicados en abril por la Intervención General del Estado (IGAE). El documento completo forma parte del Observatorio de Informe Cotec y está disponible en cotec.es.

Según recoge el trabajo, un año más se observa en la Política 46 una diferencia importante entre el grado de ejecución de la parte de gasto no financiero (que fue del 81%, aunque baja casi 10 puntos porcentuales en el último año) y del gasto financiero (del 26%, en línea con el valor observado en 2020, siendo uno de los más bajos de la serie histórica).
En concreto, no se ejecutaron un total de 4.888 millones de euros, de los cuales 3.418 son créditos (la práctica totalidad de los cuales corresponden al Presupuesto Nacional) y 1.470 millones a gasto no financiero (la gran mayoría de ellos, 1.087 millones, procedentes de los fondos europeos). La ejecución de los fondos europeos destinados a esta política fue muy superior (78%) que la de los fondos nacionales (49%), por concentrar estos últimos la mayor parte del gasto financiero. Además, a diferencia de los fondos de origen nacional, la parte no ejecutada de los fondos europeos en 2021 sí se podrá ejecutar en el ejercicio 2022.
En todo caso, la Política 46 presenta una tasa de ejecución presupuestaria más baja que la del conjunto de políticas de gasto, tanto en lo que se refiere a los fondos de origen nacional, como a los fondos europeos. La mayor diferencia se observa en los fondos de origen nacional, con la ya mencionada tasa del 49%, frente al 82% del conjunto de las actuaciones de carácter económico, o al 91% del conjunto del presupuesto.
Por su parte, los fondos europeos dedicados en 2021 a la I+D+I+d se ejecutaron de manera algo menos intensa (78%) que los fondos europeos dedicados al conjunto de actuaciones de carácter económico (85%) y también ligeramente por debajo de todo el Mecanismo de Recuperación (81%).
En general, en el caso de la Política 46, los ministerios son más capaces de ejecutar los fondos europeos que los fondos de origen nacional, al revés de lo que ocurre con los organismos y las agencias estatales. En concreto, los ministerios asumieron la mayor parte de la gestión de los fondos europeos destinados a esta política y, aunque presentaron una tasa de ejecución superior a los organismos y agencias estatales (79% frente a 66%), concentraron también el mayor volumen de créditos no ejecutados (967 millones de euros de los 1.087 disponibles).
El Ministerio de Ciencia e Innovación es el que mejor tasa de ejecución presupuestaria presentó de los fondos europeos dedicados a la Política 46 (del 100%, implementando la totalidad de los 720 millones de euros de gasto no financiero europeo presupuestados para 2021). Sin embargo, su tasa de ejecución agregada quedó deslucida (cae hasta el 38%), una vez considerados también los fondos de origen nacional (deja de ejecutar 94 millones de euros de gasto no financiero y 2.524 millones de euros del capítulo financiero).
El Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital es el principal gestor de fondos europeos de la Política 46, específicamente de los dedicados a digitalización, y presenta una tasa de ejecución del 83% (dejó sin ejecutar 540 millones). Cuando se incorporan los fondos de origen nacional, su tasa de ejecución agregada se situó en el 77% (dejó sin ejecutar 560 millones de gasto no financiero y 318 del capítulo financiero).
En resumen, los ministerios de Asuntos Económicos y Transformación Digital, de Industria, Comercio y Turismo, además del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), concentran la mayor parte de la inejecución del gasto no financiero, mientras que el Ministerio de Ciencia e Innovación, la del gasto financiero.
Por último, Cotec e EY señalan que el Programa de Estabilidad 2022-2025, recientemente presentado por España a la Comisión Europea, genera dudas sobre la posibilidad de dar cumplimiento al compromiso de la Ley de la Ciencia de seguir incrementando la financiación pública de la I+D+I en el medio plazo. En realidad, España prevé destinar en 2025 a las actuaciones de carácter económico (entre ellas, la política de gasto 46) una fracción de su PIB incluso menor que antes de la pandemia.

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