La refrigeración por inmersión para centros de datos

La refrigeración por inmersión para centros de datos
Submer, compañía tecnológica líder en el desarrollo de soluciones de refrigeración por inmersión para centros de datos y computación cloud y edge, ha firmado una alianza de colaboración con IEAISA, empresa especializada en ofrecer soluciones tecnológicas de alto valor añadido a compañías en España.

El aumento de tráfico de datos, de almacenamiento, de conexiones 5G e IoT y la llegada de la computación cuántica, edge computing, hyperscalers… no van a hacer más que incrementar la demanda por más capacidad de computación. Y, cuanto más potentes son los ordenadores, mayor será la necesidad de refrigeración y de consumo eléctrico de los centros de datos. Según estimaciones de los expertos, para el 2025 los centros de datos demandarán hasta el 20% de la energía mundial.
La refrigeración por inmersión es la práctica de sumergir los componentes de la computadora (o servidores completos) en un líquido conductor térmico, pero no eléctrico (refrigerante dieléctrico). El enfriamiento por inmersión ofrece a los centros de datos la capacidad de mantenerse al día con la creciente demanda de una mayor densidad de energía junto con muchas otras ventajas, como una reducción en los niveles de CO2, el uso de energía y un mejor costo total de propiedad (TCO). Además, el enfriamiento por inmersión ofrece protección contra el entorno circundante que podría dañar el hardware.

La innovadora solución de refrigeración por inmersión de Submer preserva los equipos al impedir que entre la suciedad, elimina en un 99% el consumo de ordenadores dedicado a refrigeración y reduce en un 85% los requerimientos de espacio físico de los centros de datos, ya que se pueden meter más equipos en el mismo espacio que habitualmente ocupa un rack de servidores que no se puede llenar hasta arriba por el calor que desprenden. Permite un ahorro de hasta un 95% en gastos operativos, mejora los consumos energéticos alcanzando un PUE del 1,03 y prolonga la vida de los equipos un 30% ya que los componentes no están sujetos a variaciones de temperatura además de reducirse en un 60% potenciales fallos. Además, al no requerir ventiladores de enfriamiento se elimina la posible degradación de componentes de la vibración y se consigue un espacio extremadamente limpio al eliminar el flujo de aire, el polvo y el ruido.  Los refrigerantes o aceites utilizados son fluidos respetuosos con el medio ambiente sin destrucción de ozono y se reduce un 45% las emisiones de carbono, se captura el 99% del calor para su reutilización y con un consumo 0% de agua.

 

 

 

 

 

 

 

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.