El ayer, el hoy y el mañana del teletrabajo

El ayer, el hoy y el mañana del teletrabajo
Que vivimos en la era tecnológica es un hecho que nadie puede negar y que en ella aparecen tendencias que no podíamos ni imaginar, una realidad.

Así es, el siglo XXI llegó pisando fuerte y muy bien acompañado de las nuevas tecnologías, dando paso a formas de vivir y trabajar impensables hasta hace bien poco. Entre ellas, especialmente destacable está el teletrabajo.
El teletrabajo ha llegado a nuestras vidas para quedarse, para formar parte de nuestra existencia y lo que es más importante, de nuestra economía. Pero, ¿Cuál fue su origen? ¿Cuándo nació esta novedosa manera de trabajar? ¡Acompáñanos y te lo contaremos todo!
Nacimiento del teletrabajo
El físico estadounidense Jack Nilles fue el primero en emplear esta palabra y en dotarla de la connotación que la engloba. En 1973, durante la crisis del petróleo de los 70, Nilles, buscando una solución para ahorrar combustible, lanzó una idea revolucionaria por aquellos entonces: «llevar el trabajo al trabajador y no el trabajador al trabajo». Sin embargo, aquella propuesta tan revolucionaria, en aquel momento, era totalmente inviable ya que no se contaba con las herramientas ni infraestructuras necesarias para ello.

Realmente, no sería hasta los años 90 que el teletrabajo cobraría forma y fuerza y empezaría a ser posible tecnológicamente hablando. La evolución de internet y las medidas que promovieron algunos gobiernos para favorecer su expansión, fueron sus más fieles aliados.

En la actualidad
Es indudable que esta forma de trabajar se está consolidando, ganando terreno a un ritmo vertiginoso. En Europa aproximadamente un 35% de las empresas han adoptado este sistema debido a sus múltiples beneficios, siendo mayor aún el porcentaje en Reino Unido (43,5 %).

Hoy en día, gracias al desarrollo de las TIC y a las  compañías telefónicas que ofrecen internet, redes 4G y 5G entre otros productos, se cuenta con un gran número de herramientas que permiten trabajar desde casa, mientras estás de viaje o conciliando la vida familiar. Cualquier terminal u ordenador conectado a Internet, permite que podamos disponer de un puesto de trabajo móvil sin la necesidad de instalaciones o el desembolso de grandes inversiones.

Ventajas de teletrabajar
Para la empresa
Según el Instituto Nacional de Estadística el trabajo en casa aumenta un 25% la productividad. El teletrabajo contribuye al bienestar y motivación de los empleados y en consecuencia el trabajador dedica un 11% más de tiempo a trabajar.
También supone un interesante ahorro de costes para la empresa a nivel de infraestructura y otros gastos como energía, agua, etc.
Y por supuesto, la expansión geográfica ya no tiene límites.
Captación de talento. Estas medidas, pueden ayudar a atraer talento lo cual favorecerá en gran manera la competitividad.
Para el trabajador las ventajas también son notables.
La primera gran ventaja es el tiempo ahorrado en desplazamientos.
Flexibilidad horaria, lo que conduce a un menor estrés y a la posibilidad de conciliar la vida familiar.
Integración. Las empresas abren las puertas de su organización a un amplio abanico de perfiles que en otras circunstancias, ya sea por situaciones personales, discapacidades o dificultad de movilidad geográfica, no podría llevarse a término.

Clases de Teletrabajo
El teletrabajo se puede clasificar atendiendo a tres factores:
++ El tiempo que se dedica a trabajar en el puesto de trabajo.
++ Lugar en que se desempeña la actividad.
++ La clase de conexión.

Teletrabajo domiciliario
Es aquel que se realiza desde el domicilio del trabajador, la persona pasa toda la jornada laboral en su casa. Esta modalidad constituye hoy por hoy el teletrabajo con mayor potencial de crecimiento.

Teletrabajo móvil
Es el practicado por aquellos trabajadores que, por la naturaleza itinerante de su actividad, llevan a cabo su jornada laboral fuera de la oficina, desde distintos lugares. Cabe destacar que estos usuarios, están equipados con teléfonos móviles, aparatos de fax, ordenadores portátiles y buscapersonas, que evitan que pierdan el contacto con la empresa y/o la familia.

Teletrabajo en telecentros

En este caso, el trabajador realiza toda o parte de su jornada en centros de trabajo habilitados mediante recursos compartidos como equipos informáticos, fuera de las oficinas centrales.
El centro opera como una oficina de oferta de servicios y alquiler temporal para los usuarios. Este sistema está especialmente indicado para instituciones públicas y empresas privadas.

El mañana del teletrabajo
Es incuestionable que aunque en la actualidad el teletrabajo forme parte de una minoría, le espera un futuro muy prometedor. Como se ha indicado en apartados anteriores, son múltiples las bondades y facilidades para operar que ofrece, por lo que su total implantación en las empresas es cuestión de tiempo.

Por otra parte, está siendo tendencia entre personas que optan por autoemplearse, trabajando desde sus hogares, dispensando servicios a terceros e iniciando sus propios negocios. Es el caso de los diseñadores, traductores, escritores, periodistas, asesores, contables…
¡Sin duda, son muchos los servicios que se pueden ofrecer remotamente y con un coste menor gracias al teletrabajo!

 

 

 

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