Interoperabilidad en la eAdministración: un reto de futuro

Revista Transformación Digital | martes 05 - octubre - 2010

luis casasPor: Luis A. Casas García-Valdecasas

El Real Decreto 4/2010 de 8 de enero, por el que se regula el Esquema Nacional de Interoperabilidad, define interoperabilidad como “la capacidad de los sistemas de información y de los procedimientos a los que éstos dan soporte, de compartir datos y posibilitar el intercambio de información y conocimiento entre ellos”.

Asimismo, afirma que “resulta necesaria para la cooperación, el desarrollo, la integración y la prestación de servicios conjuntos por las Administraciones Públicas; para la ejecución de las diversas políticas públicas; para la realización de diferentes principios y derechos; para la transferencia de tecnología y la reutilización de aplicaciones en beneficio de una mejor eficiencia; para la cooperación entre diferentes aplicaciones que habiliten nuevos servicios; todo ello facilitando el desarrollo de la administración electrónica y de la sociedad de la información”.

el-mundo articulo intereoperabilidadAsí pues, la interoperabilidad es vista como un reto para un futuro próximo por la importancia que tiene no sólo en su dimensión tecnológica, sino también social, al señalar que permite el desarrollo de la sociedad de la información. España es un país atrasado en materia de uso de las nuevas tecnologías, en especial Internet, con respecto a la mayor parte de países europeos; lo que crea una importante brecha tecnológica entre los mismos ciudadanos de la Unión Europea e incluso de España. Por ello, el Real Decreto señala que “la Ley 11/2007 de 22 de junio, de acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos, reconoce el protagonismo de la interoperabilidad y se refiere a ella como uno de los aspectos en los que es obligado que las previsiones normativas sean comunes y debe ser, por tanto, abordado por la regulación del Estado”.

La información es, sobre todo, cultura, pues permite el desarrollo de una sociedad. Por esa razón, ya en la década de 1990 el gobierno de Estados Unidos habló de autopistas de la información como la forma de conectar todas las redes para la transmisión de información en la formación de una sociedad del conocimiento. Internet se convertiría en esa autopista de la información.

Por lo tanto, el nuevo marco regulador que aborda la interoperabilidad busca que la eAdministración sea eficaz en su funcionamiento y en su organización, con el objetivo de que llegue por igual a todos los ciudadanos. La interoperabilidad organizativa es el aspecto más complejo, pues hace referencia a los procesos, los back offices y la gestión del cambio.

Otro aspecto relevante es el principio de neutralidad tecnológica, que busca limitar la brecha tecnológica ya citada antes. Marta Hernández Sánchez, en su artículo titulado “Esquema Nacional de interoperabilidad”, ya señala que la misión principal de la dimensión técnica de la interoperabilidad es “que no se discrimine a los ciudadanos por su elección tecnológica”. Para ello, afirma que se han establecido “un catálogo de los estándares que pueden utilizar las Administraciones (…). Podrán establecerse como válidos los que sean considerados de uso generalizado por los ciudadanos”.

Asimismo, Marta Hernández Sánchez señala que “para que la Interoperabilidad sea viable, todas las Administraciones Públicas deben estar conectadas a una misma red, que en el caso de las Administraciones españolas es la red SARA”. Esta red interconecta todos los departamentos ministeriales, otras entidades públicas y todas las Comunidades Autónomas, así como las Entidades Locales, a través de sus respectivas comunidades. Además, a través del enlace de la Red SARA con la red transeuropea “sTESTA” las Administraciones Públicas españolas se pueden interconectar con redes de instituciones europeas y de administraciones de otros Estados miembros de la UE, para el despliegue y acceso a los servicios públicos europeos de administración electrónica.

La interoperabilidad es un concepto clave al hablar de esquemas de metadatos y de la necesidad de compatibilizar todos ellos para una recuperación de información integral en distintas colecciones de datos y metadatos distribuidos. La interoperabilidad entre distintos esquemas de metadatos puede realizarse de diversas formas, por ejemplo a través del funcionamiento de un protocolo (tipo OAI) o bien a través del mapeo o establecimiento de correspondencias entre informaciones en diferentes formatos (MARC-DC, FGDC-DC, etc.) para la conversión de elementos de metainformación que permita hacerlos compatibles.

Alfonso Muñoz Muñoz, ingeniero de Telecomunicaciones de la Universidad Politécnica de Madrid, ya concluyó en su estudio “Análisis de Modelos de Interoperabilidad entre Administraciones Públicas a Nivel Europeo”, que “independientemente de los sistemas que se deseen comunicar es fundamental el establecimiento de normas comunes para interoperar, así como la definición de qué información se va a compartir, con quién y de qué forma (niveles de interoperabilidad). La utilización de uno o más modelos de datos comunes y lenguajes de descripción simplifica el intercambio de información entre los sistemas”.

Otro de los problemas que se plantean en el estudio, “es la autenticación de la identidad digital de los individuos y organizaciones en sus interacciones con distintas plataformas Web. La federación de identidades y la creación de círculos de confianza se postulan como soluciones para simplificar el uso de las tecnologías Web por las diferentes entidades reflejadas”.

Por ello, otro de los puntos que aborda el Real Decreto 4/2010 de 8 de enero, en el marco de la regulación de la interoperabilidad como básico es la seguridad electrónica y los certificados electrónicos, en cuyo artículo 19 del capítulo IX viene explícitamente; “los prestadores de los servicios de certificación dispondrán de lo siguiente: a) Establecimiento de los usos de los certificados expedidos de acuerdo con un perfil dado y sus posibles límites de uso. b) Prácticas al generar los certificados que permitan posteriormente la aplicación de unos mecanismos de descubrimiento y extracción inequívoca de los datos de identidad del certificado. c) Definición de la información de los certificados o relacionada con ellos que será publicada por parte del prestador, debidamente catalogada. d) Definición de los posibles estados en los que un certificado pueda encontrarse a lo largo de su ciclo de vida.

Etiquetas: ,

Categorías: Estudios, Factura electrónica, Gestión documental